Probablemente has oído a hablar de los photocalls y los fotomatones pero no tienes claras las diferencias entre uno y otro. Se trata de dos servicios fotográficos ideales para amenizar fiestas y celebraciones donde los invitados se disfrazan con distintos elementos de atrezo y se fotografían de forma divertida delante de un fondo. Pero a pesar de tener este punto en común, también hay algunas diferencias. Te las contamos a continuación.

¿Quién hace la foto?

La primera diferencia es el fotógrafo. En el caso del photocall, quien dispara es un fotógrafo profesional, con un equipo de alto nivel y una iluminación de estudio. Esto hace que las fotos, a pesar de tener un aire divertido, sean de gran calidad. En el fotomatón son los mismos invitados quienes se toman la foto delante de la máquina con una gran pantalla donde se ven en directo. Esto es interesante porque el hecho de que no haya nadie detrás del objetivo puede hacer que los invitados se sientan más desinhibidos, consigan fotos más desenfadadas y los protagonistas vivan momentos más personales. Nuestro fotomatón es de mucha calidad y trabaja con cámara reflex y flash de estudio.

Diferentes formatos de impresión

Tanto si optas por el photocall, como por el fotomatón, los invitados podrán llevarse la foto de recuerdo al instante. Los formatos de impresión sin embargo, son diferentes: en el photocall el tamaño es mayor, de 10×15 mientras que el formato del fotomatón consiste en una tira de tres o cuatro fotografías, al estilo de las fotos que se hacían en los fotomatones de la calle . ¿Recuerdas cuando necesitabas una foto de carné rápida y acababas haciéndola en la estación o en el metro? Si no lo recuerdas es que eres muy joven, pero seguro que el formato de tres o cuatro fotos en un papel, te encanta, ¿verdad?

Diversión y más diversión a través de la cámara

La forma en que funciona cada uno de los servicios también contribuye a que se adapten más o menos a cada celebración. El photocall tiene un aire más profesional, al contar con un fotógrafo y probablemente es más adecuado para eventos con un carácter más formal. En una boda puede ayudar a romper el hielo entre los invitados provocando situaciones divertidas, al tiempo que las fotos se convertirán en un buen recuerdo para los invitados y para los novios. El fotomatón en cambio es más espontáneo y encaja más con encuentros informales. El hecho de que no haya un fotógrafo hará que los invitados no tengan ninguna manía y se suelten ante la cámara.


Compartir las fotos con el mundo

Las opciones que tenemos a la hora de compartir las fotos también cambian de un servicio a otro y puede ser un hecho decisivo a la hora de elegir por qué optamos. En el caso del photocall podremos disfrutar de una galería web privada donde ver las fotos de todos los invitados. Esto puede ser muy útil en una boda, por ejemplo, ya que aparte de la foto impresa que se llevan los invitados a casa, los novios también querrán ver y guardar las fotos que se han tomado sus amigos y familiares. El fotomatón también nos ofrece esta posibilidad y nos permite compartir nuestras fotos a través de las redes sociales en el momento. Si pensamos en el tipo de invitados que tenemos, el uso que hacen de las redes y del mundo digital, tendremos una pista de qué servicio es más adecuado para nosotros.

Si tienes claro que quieres contratar uno de estos dos servicios para tu celebración en Barcelona o en tu municipio, en Photocall.cat te podemos ayudar a decidir cuál se adapta más a ti.